Me apetece estar un poco más cerca de la comunidad que sigue y apoya mi trabajo y mis idas de gaita. Por eso quiero probar este formato, un espacio fuera del barullo de Instagram, sin membresías de pago ni obligaciones.
Un lugar donde contaros lecturas, hallazgos, procesos, obsesiones, cosas que estoy investigando, cosas que me cabrean y alguna que otra primicia.
Mientras preparo El Cuaderno Cavernario, mi futuro blog de divulgación y opinión, estas cartas serán algo más íntimo. Más de sentarnos juntxs a tomar un moscatel con castañas mientras hablamos de nuestras cosas.
Sin periodicidad fija ni correos por rellenar. Cuando tenga algo que contaros, os escribiré.